martes, 23 de noviembre de 2010

VALE POR UN RECUERDO

La felicidad no debería ser tan complicada…

Tu misma lo dijiste en aquel verano que parece ya tan y tan lejano…





¿Sabes aquellos vales de promoción que los puedes intercambiar por cualquier producto? Pues es como si alguien nos hubiese dado uno que pusiera… “VALE POR UN VERANO FELIZ”

Y nosotros lo canjeamos, y fuimos felices, y sonreíamos, y nuestros ojos decían que por muy mal que fuera todo lo demás… éramos felices…

Pero llegó el frio…

Y como si hubiéramos querido hacer de Shakespeare y resumirlo todo en el sueño de una noche de verano… como si nuestros besos solo pudieran tener ese sabor salado que te deja el agua del mar… como si nuestras esperanzas se perdieran cuando los árboles pierden sus hojas… como si solo pudiéramos pasar juntos las noches más cortas del año… el vale caducó.


Y entonces es cuando te ves otra vez en medio de todo… perdido… intentando retomar el pulso al frío, a las noches largas, a los días cortos, a la gente, a dormir solo, a verte, a las canciones, a la melancolía, a las palabras…

Y como si fuera la factura de un vale caducado… solo te queda el recuerdo de unas cuantas fotos, algunos mensajes, pocas conversaciones y una postal que nunca llegó a su dueña…






Te doy la razón… la felicidad no debería ser tan complicada.