miércoles, 25 de mayo de 2011

Cuando veas una moneda tirada en el suelo, no la cojas.

¿Quieres que te dé un consejo? ¿Un consejo que podría resumir todo lo que he aprendido durante estos meses?

Cuando veas una moneda tirada en el suelo, no la cojas.

Sí, una moneda… te habrá pasado muchas veces, vas por la calle y encuentras tirada una moneda, ya sea dos céntimos, diez, veinte o un euro... No la cojas.

Y sé que hace ilusión, que piensas que nunca se sabe cuando la vas a necesitar, que por poco que sea, algo es algo… Pues yo te aconsejo que no la cojas.


Porque todos tenemos un límite de suerte, y cogiendo esa moneda que no te va a aportar gran beneficio, no estarías haciendo otra cosa que agotar tu suerte. Y la suerte, amigo, no está para agotarla. La suerte aparece cuando menos te lo esperas, como si tuviera conciencia y supiera que te debe una.

Y te permitirá poder ver en una playa un conjunto de orcas, aún habiendo gente que espera años para verlo o paga mucho dinero para conseguirlo. Te permitirá conocer a tu alma gemela y podrás pedir a alguien que no conoces de nada que sea el regalo de una persona. Y te permitirá mantener conversaciones que te pueden cambiar la forma de ver las cosas y muchas otras cosas más en las que sabes, que ahí, estás utilizando parte de tu suerte.

En definitiva, cuando veas una moneda tirada en el suelo, déjala para otro. Podrás conseguir que tu vida pueda seguir cambiando. Cambiando como cambia una veleta con un golpe de viento, o mejor… con un golpe de suerte.