domingo, 20 de marzo de 2011

¿Te puedo pedir una cosa?

Antes que te vayas, me gustaría pedirte algo…


Léeme. Regálame una sonrisa. Dedícame una canción, donde quieras pero que sea bonita. Invítame a un café. Bésame. Hazme compañía las tardes de domingo, y dame ánimos los lunes por la mañana. Cógeme la mano. Hazme bailar. Mírame. Hazme saltar y correr como los niños. Cuéntame un secreto. Piensa en mí todo el día. Conóceme. Aprende mis manías. Fumemos un cigarro. Acaríciame. Bebamos vino. Desayuna conmigo. Anímame. Conversemos hasta que se haga de día. Hagamos planes. Hazme reír. Envíame un mensaje, de esos que no dicen nada pero que alegran el día. Sorpréndeme. Tócame el pelo. Felicítame la primera en mi cumpleaños. Y se la última en dejarme. Dime lo que quieras. Demos patadas a las hojas caídas en otoño. Arrópame en invierno. Revolquémonos por el césped en primavera. Juguemos a las palas en verano. Óyeme. Cántame una canción. Duerme conmigo. Escuchemos llover. Apláudeme. Compartamos una cerveza. Piérdeme, y luego me buscas. Hazme fotos. Dime lo bien que me queda esa camiseta y que me deje de afeitar por unos días. Cocíname. Hazme sentir único. Paseemos juntos. Báñate en el mar conmigo. Recuérdame. Vayamos a ver el partido. Venme a buscar al trabajo. Dibújame, y luego me pintas. Cómprame una pulsera. Muérdeme. Toma el sol conmigo. Regálame un libro, sin que venga a cuento. Asústame. Despiértame con un buenos días. Conoce el camino a casa. Miénteme, pero que yo no me lo crea. Alégrame. Enséñame a ser feliz y si quieres... abrázame.

jueves, 17 de marzo de 2011

Lágrimas

No sé llorar. Uno de lo muchos puntos que hay en mi lista de defectos. No sé llorar. Y es una cosa que envidio de la gente que sí sabe hacerlo. Porque nunca he visto las lágrimas como una señal de debilidad, sino al contrario, el llanto es una forma de expresión, de sinceridad, de desahogo, incluso puede serlo de felicidad.

Y yo no sé llorar. Aunque lo necesite, aunque note toda la tristeza, la pena y la melancolía metida en mi alma, me costará mucho llorar. Porque antes de llorar toda la tensión de mi cuerpo se concentrará en las sienes y hará una presión brutal en mi cabeza, los músculos se tensarán y mi temperatura corporal subirá. Y en ese momento, con gran esfuerzo soltaré, a lo sumo, tres o cuatro lágrimas. No más.

Y ahí es donde valoraré cada lágrima que me corra por mi mejilla. Porque parecerá mentira, pero una pequeña gota, concentrará muchos sentimientos y sensaciones. Porque significara mucho, y su simbolismo será tan grande, que parecerá que empieza a llover un sábado, y no para hasta un miércoles.


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- Ahm…Porque si decidiéramos irnos a algún lugar juntos me da miedo que un día… hoy no, quizás, quizás mañana tampoco, pero un día, de repente, puede que empiece a llorar y llorar y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme y que las lágrimas llenen la habitación y que me falte el aire y que te arrastre conmigo y que nos ahoguemos los dos.

-Aprenderé a nadar. Te lo juro. Aprenderé a nadar.

martes, 15 de marzo de 2011

escritura emocional: parte teórica

¿Nunca has tenido la sensación de tener la extrema necesidad de expresar todo lo que llevas dentro porque sino puede llegar un momento en que tu cabeza explote?

Llámale escrituraterapia, expressive writting, literatura emocional, o simplemente ordenar un puñado de letras consiguiendo frases con mayor o menor sentido… El hecho es que la mayoría de psicólogos recomiendan y elevan los méritos de la escritura como terapia emocional.

Porque hay días en los que tienes la sensación de que tu cabeza no para de hablar, mucho más incluso de lo que lo hace tu propia boca. Sensaciones, pensamientos, sentimientos se entremezclan convirtiéndose en una losa muy pesada con la que hay que compartir todos los momentos del día.

Es en estos casos cuando se hace vital verbalizar todas esas sensaciones. Conseguir poder expulsar todo aquello que teníamos dentro y que no nos dejaba dormir tranquilos. Porque al materializar las inquietudes, no las eliminamos, pero sí conseguimos que pierdan fuerza, hacerlas un poquito más débiles, y es cuando el nudo de la corbata se va aflojando poco a poco, dejando pasar mejor el aire…




Porque un problema, deja de ser menos problema cuando lo puedes leer… porque últimamente puedo leer muy poco mis propios problemas…