Buenas noches. Que tengas unos felices primeros dos minutos de tu día.
DOS MINUTOS
Tiene que ser en los dos primeros minutos de tu día. Da igual que sea por la mañana, al mediodía o por la tarde, esos dos primeros minutos tienen mucha más importancia que los 1438 restantes.
El único momento en que no somos capaces de influir en lo que pensamos es cuando dormimos; es cuando sale el subconsciente y dice todo lo que tiene que decir. No obstante, a medida que vamos recuperando la consciencia y encarándonos para superar otro día más, todo aquello que teníamos claro se va difuminando y mezclándose con diferentes conceptos y realidades.
Porque con todo el trajín de un día, puedes irte a dormir pensando en muchas cosas. Pero si en los dos primeros minutos del día siguiente te vuelve a venir a la cabeza, es que realmente lo tienes grabado en el alma. Por eso, siempre he pensado que tendríamos que estar más atentos a esos dos minutos, porque nos dicen muchas más cosas de las que creemos.
Si en esos dos minutos piensas en aquella persona, es que realmente es importante en tu vida. Si en esos primeros 120 segundos ya vuelves a estar preocupada, verdaderamente tienes un problema, y solo te queda encontrarle una solución. Si en ese intervalo de tiempo ya has sonreído es que realmente eres feliz.
Normalmente son subestimados con quejidos de sueño, con medias vueltas en la cama, o con sonambulismo vital, pero esos dos minutos te pueden explicar más que toda una noche pensando. Te pueden servir para aclararte.
Te pueden servir para darte de cuenta de qué o quién es realmente importante en tu vida…
lunes, 25 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.